Estos días andan correteando por casa una familia de pequeños roedores, son muy simpáticos, tanto es así que ya les ha salido algún que otro admirador y pronto marcharán de casa, es que mi pequeña vecina Elena tiene la boquita que parece un puzzle según palabras de su mamá y claro, tienen los pobres tanto trabajo que andan un poco despistados.
Espero que os gusten, a los pequeños les hace mucha gracia encontrarlos junto a las monedas que les deja el Ratón Pérez cuando se lleva sus dientes.
